Con esta medida, el gobierno busca reducir el consumo de vapeadores entre menores de edad.
La nueva reforma en México prohíbe la venta y distribución de vapeadores y cigarros electrónicos desde este viernes. Aunque no se sanciona su uso, el objetivo principal es proteger la salud de niños y adolescentes. Las sanciones por incumplir esta ley incluyen multas que oscilan entre los 11 mil y 226 mil pesos, junto con penas de prisión de 1 a 8 años.
Las opiniones sobre la efectividad de esta medida son diversas. Algunos padres apoyan la ley, convencidos de que salvaguarda a los jóvenes. Sin embargo, hay quienes creen que el mercado ilegal prevalecerá, haciendo poco para frenar su consumo. La situación en León, donde persiste esta venta, refleja esta polarización de opiniones.

