El Frente Nacional presentó un plan de respaldo agrícola al gobierno, pero tras un encuentro fallido, anuncian movilizaciones y bloqueos si no se alcanzan soluciones concretas.
En un movimiento que refleja la tensión en el sector agrícola mexicano, líderes del Frente Nacional han advertido que impedirán el tránsito en carreteras nacionales el próximo miércoles si no se concreta un acuerdo con las autoridades federales. La confrontación se originó tras una reunión con funcionarios de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), donde presentaron un plan estratégico valuado en aproximadamente 100 mil millones de pesos para estabilizar precios y fortalecer la soberanía alimentaria. Este plan contempla la compra de granos básicos como maíz, frijol, trigo y sorgo a precios establecidos, además de un fondo operativo destinado a mecanismos como las Líneas Estratégicas de Organización Sectorial Agropecuaria (LEOSAS).
El proyecto también apunta a reducir la dependencia de mercados externos, una preocupación que han manifestado los productores ante la volatilidad internacional que afecta los precios y el acceso a insumos básicos. Sin embargo, el encuentro con el subsecretario Leonel Cota Montaño terminó abruptamente después de que el funcionario expresara su incapacidad para resolver cuestiones prioritarias, lo que llevó a la salida de los productores. La postura del sector indica que medidas concretas y decisiones gubernamentales son indispensables para garantizar la estabilidad en el campo.
En respuesta a la situación, la Secretaría de Agricultura convocó a un nuevo diálogo para el martes, con la presencia del secretario del ramo. Aunque los productores afirmaron que acudirán a esa cita, dejaron en claro que mantener su plan de presión y movilizaciones será ineludible si no logran avances sustanciales. La expectativa está puesta en definir si el gobierno respaldará un modelo de intervención similar al de la administración pasada, que permitía gestionar mejor los ciclos de precios y evitar crisis logísticas o especulación.
Este escenario evidencia la creciente tensión en el sector agrícola, que enfrenta desafíos históricos relacionados con la seguridad alimentaria, la autosuficiencia y la capacidad de responder a crisis internacionales. La importancia de una política alimentaria sólida y eficaz ha sido destacada por expertos y productores, ya que la dependencia excesiva de importaciones y la falta de mecanismos de protección agraria amenazan la estabilidad futura del país.
