Ciudad de Buenos Aires, Argentina. – Más del 53,6% de los niños y adolescentes en Argentina vive en condiciones de pobreza, según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). Esta situación afecta a menores de entre 0 y 17 años, quienes no pueden satisfacer sus necesidades básicas de alimentación y entorno social.
El informe señala una mejora con respecto a los últimos años, ya que al inicio del Gobierno de Javier Milei, la pobreza alcanzaba al 62,9%. Para 2024, esta cifra bajó a 59,7% y recientemente a 53,6%, impulsada por incrementos en las prestaciones sociales y una baja en la inflación. Sin embargo, la pobreza infantil sigue siendo una preocupación crítica.
Históricamente, la situación ha variado. En 2011, el porcentaje de niños en pobreza se redujo a 35,7%. Sin embargo, desde 2020, la cifra se mantuvo por encima del 60%. Este contexto refleja la disminución constante en el número de hogares con niños, pasando del 56% en 1991 al 44% en 2022. Las proyecciones indican que, para 2025, todas las jurisdicciones de Argentina estarán por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 hijos por mujer.
Además, el 42% de los niños pobres enfrenta condiciones insalubres en sus viviendas. Un 61,2% carece de acceso a servicios médicos y un alarmante 82% no participa en actividades culturales extracurriculares. La situación emocional de los menores también es preocupante, con un 18% mostrando síntomas de tristeza o ansiedad, siendo más pronunciada en adolescentes.
La desigualdad es notable, ya que los niños de estratos más bajos padecen el doble de malestar emocional en comparación con aquellos de estratos medio-altos. Solo el 50% tiene acceso a computadoras, y solo el 6,3% de los niños escolarizados recibe ayuda económica para sus estudios. La situación plantea un urgente desafío para las autoridades y la sociedad argentina.

