La moneda mexicana se mantiene en 18.41 unidades; la inflación desacelera y genera confianza en los mercados locales e internacionales.
El peso mexicano permaneció estable en 18.41 unidades frente al dólar, reflejando una reacción positiva a las recientes cifras de inflación en el país. Durante la primera mitad de octubre, el índice de precios al consumidor mostró una desaceleración, alcanzando un incremento del 3.63 %, una cifra que superó las expectativas del mercado. Además, la inflación subyacente, que excluye elementos volátiles como alimentos y energía, se moderó a un 4.24 %, alcanzando su menor nivel desde agosto, lo que indica una tendencia de control en los precios internos. En un contexto internacional, el mercado estadounidense también prepara la publicación de un importante informe de inflación este viernes, que será fundamental para definir las futuras acciones de la Reserva Federal, en medio de un prolongado cierre gubernamental. Esta coyuntura ha generado cierta tranquilidad en los inversionistas, quienes observan con atención las políticas económicas tanto en México como en Estados Unidos. En el mercado bursátil mexicano, la tendencia positiva continúa, con el índice principal S&P/BMV IPC reportando un incremento del 0.48 %, impulsado principalmente por los resultados trimestrales de algunas empresas. Destaca el caso de la productora de tequila Becle, que tras presentar sus resultados, experimentó un aumento en sus acciones de más del 9 %, consolidándose como uno de los principales impulsores del mercado local. La estabilidad del peso y la reciente desaceleración inflacionaria refuerzan la percepción de un entorno económico más favorable para los próximos meses.
