Ciudad del Vaticano. – En la próxima conmemoración del cuarto aniversario de la invasión rusa a Ucrania, el papa León XIV enfatizó la necesidad urgente de alcanzar la paz. Durante el rezo del Ángelus, reclamó que “la paz no puede posponerse”, situando el conflicto ucraniano en el centro de la atención de la Iglesia Católica.
El 24 de febrero de 2024 marcará cuatro años desde que comenzó la ofensiva rusa, que ha alterado significativamente el mapa político de Europa del Este. Desde el Vaticano, el Papa ha instado a que “callen las armas” y se logre un alto el fuego inmediato, destacando la importancia de un diálogo continuo que facilite un camino hacia la paz.
León XIV subrayó la responsabilidad política que conlleva el deseo de paz, señalando que la urgencia de detener la guerra debe “encontrar espacio en los corazones”. Además, destacó el terrible costo humano del conflicto, que ha llevado a miles de víctimas, ciudades arrasadas y millones de desplazados, no solo en Ucrania, sino también en otros conflictos a nivel mundial.
El pontífice ha manifestado en ocasiones anteriores su oposición a la violencia y ha mostrado un firme apoyo a soluciones diplomáticas. Reiteró su llamada a la oración por el pueblo ucraniano, que enfrenta enormes dificultades a causa de la guerra.
Cuatro años después del inicio del conflicto, las fuerzas rusas continúan ocupando aproximadamente una quinta parte de Ucrania, especialmente en la región del Donbás. La crisis humanitaria se agrava, con más de 3,7 millones de personas desplazadas internamente y millones más buscando refugio en otros países. La comunidad internacional discute fórmulas que incluyan garantías de seguridad, pero los desacuerdos sobre el estatus de las regiones ocupadas dificultan el camino hacia un acuerdo de paz.

