Ciudad del Vaticano. – En el marco del 40º aniversario del desastre de Chernobyl, el papa León XIV aseveró que la energía atómica debe usarse exclusivamente con fines pacíficos. Durante la oración del Regina Coeli, el sumo pontífice subrayó la necesidad de que la comunidad internacional actúe con responsabilidad respecto a esta poderosa tecnología.
León XIV recordó que la tragedia de Chernobyl, ocurrida en 1986 en Ucrania, marcó un hito en la conciencia mundial sobre los peligros del avance tecnológico. Alertó sobre la relevancia de discernir en las decisiones referentes al uso de la energía nuclear, enfatizando la importancia de que dicha energía esté al servicio de la paz y la vida.
El papa insistió en que el debate sobre el uso responsable de la energía nuclear está de vuelta en la agenda global, instando a todos los niveles de gobernanza a actuar con responsabilidad. Resaltó que la historia del desastre sigue sirviendo como advertencia de los riesgos que pueden derivarse de su uso imprudente.
Chernobyl es recordado como el peor accidente nuclear de la historia, liberando cantidades devastadoras de radiación. Se estima que miles de personas sufrieron los efectos del desastre, y aunque se han realizado múltiples estudios sobre su impacto, las cifras sobre víctimas continúan siendo motivo de debate.
El llamado del papa resuena en un momento en que el uso de la energía nuclear enfrenta un examen renovado en diversas partes del mundo. Su mensaje busca fomentar la reflexión acerca de las decisiones tomadas en torno a esta tecnología, vital para el futuro.

