Aunque se liquidó al 100% a los jubilados del Sindicato del Personal Académico, continúa la protesta por pagos pendientes a otros trabajadores y casos especiales en la institución.
La Universidad de Durango ha logrado completar en su totalidad las prestaciones de fin de año para los jubilados afiliados al Sindicato del Personal Académico (SPAUJED), tras un proceso que generó inquietud en la comunidad universitaria. Sin embargo, la administración aún trabaja en resolver el rezago en pagos a otros sectores, incluidos beneficiarios de pensiones alimenticias, personal de confianza y trabajadores por honorarios, quienes continúan pendientes de cobro. La gestión del rector, Ramón García Rivera, ha sido clave para mantener un diálogo abierto en medio de estas dificultades, aunque la solución continúa en marcha.
Este conflicto refleja la compleja situación financiera que enfrentan muchas instituciones educativas en el contexto actual, marcada por restricciones presupuestarias y la necesidad de cumplir con obligaciones laborales y sociales. La situación de la Universidad de Durango destaca cómo la gestión y la negociación con los sindicatos son cruciales para garantizar derechos laborales y mantener la paz laboral en un escenario de desafíos económicos.
Actualmente, el Sindicato de Trabajadores Académicos (SPAUJED) mantiene un paro en el edificio central de la institución, en protesta por la falta de pago a alrededor del 50% de sus jubilados y a empleados de confianza y honorarios. La dirigente Regina Nevárez afirmó que no cesarán en su lucha hasta lograr el cumplimiento total de sus demandas, advirtiendo que las cláusulas del contrato colectivo no serán negociadas.
Este tipo de conflictos refleja la importancia de fortalecer la gestión financiera y la comunicación entre las autoridades universitarias y sus trabajadores, para evitar crisis similares en el futuro y garantizar estabilidad en los derechos laborales.
