La alta informalidad en Oaxaca impide que la mayoría de los trabajadores reciban este beneficio, afectando especialmente a las familias durante la temporada decembrina.
Al finalizar 2025, Oaxaca se mantiene como la entidad con menor porcentaje de empleados que reciben aguinaldo en todo México, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). La persistente problemática de la informalidad laboral, que alcanza cerca del 80 por ciento en la región, explica en gran medida esta situación, ya que la mayoría de los ocupados trabajan sin contratos formales, sin acceso a seguridad social ni beneficios legales, entre ellos, el aguinaldo.
El marco legal establece que el pago del aguinaldo debe realizarse a más tardar el 20 de diciembre, incluso si el trabajador no ha laborado el año completo, en proporción al tiempo trabajado. Este derecho alcanza a todas las personas que tengan una relación laboral subordinada, sin distinción del tipo de contrato, incluyendo empleados temporales, sindicalizados y de distintas modalidades de contratación.
El pago debe hacerse en efectivo o mediante transferencia bancaria, y no puede reemplazarse por vales o mercancía, ni negarse por ausencias o incumplimiento del año laboral. En caso de incumplimiento, los trabajadores tienen un año desde la fecha límite para presentar reclamaciones mediante asesoría legal gratuita y conciliación, con la posibilidad de denunciar ante la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo.
A nivel histórico, estas cifras reflejan una problemática estructural que limita los derechos laborales en regiones con alta informalidad. La urgencia radica en impulsar políticas públicas que promuevan la formalización del empleo, con efectos positivos en la economía familiar durante temporadas cruciales del año, como diciembre.
Este panorama evidencia la necesidad de reforzar la fiscalización laboral y promover mecanismos que faciliten la transición de empleos informales a formales, garantizando derechos y protección social a más trabajadores.
