El cambio en la aleación busca disminuir gastos, adaptándose a los precios del cobre.
El Gobierno de México introducirá nuevas monedas de 10 pesos, modificando su aleación para reducir costos de producción. Esta decisión, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, responde al aumento del 82% en el precio del cobre en los últimos cinco años.
Las monedas, ahora con opciones como plata sterling y acero recubierto de níquel, mantendrán las características necesarias para su uso diario. El anillo exterior también podrá fabricarse con bronce-aluminio, garantizando durabilidad y apariencia.
La modificación, avisada por la Secretaría de Hacienda, también permitirá incorporar procesos industriales más eficientes y mecanismos de seguridad contra falsificaciones, mejorando la integridad de la moneda.

