Pontevedra, Galicia. – El narcotráfico en Galicia ha experimentado un aumento significativo en la producción y consumo de cocaína desde 2020, impulsado por la alta disponibilidad de esta sustancia en el mercado. El desmantelamiento reciente de un laboratorio en Cerdedo-Cotobade pone de manifiesto este fenómeno.
La cocaína, que antes tenía precios estables por encima de 30,000 euros al kilo, ha visto una disminución drástica de costos, alcanzando niveles alarmantes para los expertos. Este cambio ha favorecido a las organizaciones criminales que operan en la región, intensificando la distribución y desbordando los canales clandestinos.
Fernando Alonso, gerente de la Fundación Galega Contra o Narcotráfico, advierte sobre el aumento del consumo en áreas urbanas gallegas, poniendo a la región a la par de ciudades como Barcelona y Ámsterdam. Aunque la pureza de la cocaína ha incrementado, lo que podría estar provocando un alza en el consumo, los estudios no ofrecen datos completos sobre el fenómeno.
La saturación del mercado ha llevado a que traficantes locales sean desplazados por grupos criminales de otras nacionalidades, intensificando la competencia y el tráfico. En este contexto, las escuchas telefónicas han revelado que Pablo G.F., conocido como “Pablo oro”, es uno de los proveedores más importantes del norte de España, insinuando un comercio cada vez más activo y accesible.
Los efectos de esta situación no solo afectan a la economía, sino que también plantean serias preocupaciones sobre la salud pública en Galicia. La normalización del consumo de drogas en entornos sociales ha incrementado el riesgo para los jóvenes, lo que demanda atención inmediata por parte de las autoridades y la sociedad en general.

