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La devastación de la narcoguerra en Michoacán

La narcoguerra en Michoacán provoca destrucción y desplazamiento masivo en comunidades rurales, con familias huyendo de la violencia y la inseguridad.

Por Redacción3 min de lectura
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El éxodo de comunidades rurales ante la violencia del CJNG y Los Viagras en Tierra Caliente

Las noches en las localidades de El Mirador y El Guayabo, en el municipio de Apatzingán, Michoacán, se han vuelto interminables para sus habitantes. La constante presencia de ataques con explosivos lanzados por drones, perpetrados por grupos armados del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Viagras, ha sumido a estas comunidades en un estado de terror y destrucción. La violencia no da tregua, y cada noche se vive con el temor de nuevas agresiones que dejan daños irreparables en viviendas y vidas.

De acuerdo con Fanny Arreola Pichardo, presidenta municipal de Apatzingán, en El Guayabo, siete de cada 10 residentes han sido desplazados de sus hogares. La presencia de explosivos, perforaciones de balas y otros ataques han transformado radicalmente la vida en la comunidad. Cerca del 70% u 80% de la población local ya abandonó sus casas en busca de seguridad y estabilidad, dejando atrás años de esfuerzo y patrimonio familiar. La mayoría de estas familias busca un trabajo, un techo seguro y la oportunidad de reconstruir sus vidas lejos de la violencia.

Mientras EL UNIVERSAL recorre la zona, se evidencia el éxodo masivo de familias que huyen para sobrevivir. Lourdes Quintana, una de ellas, relata cómo su vida se desmoronó en días recientes. Su esposo conduce mientras ella observa las escasas pertenencias que pudo rescatar de su tienda de abarrotes, que fue saqueada y destruida en los ataques. La tienda, que le tomó una década construir, ahora solo es un recuerdo de lo que alguna vez fue un patrimonio y sustento.

La mujer expresa su impotencia y desesperación: “Todo está destruido, desde hace 15 días que no cesa esto y no se puede ir por más”.

Las noches en El Guayabo son un continuo caos de balazos y explosiones generadas por drones. La población ya no quiere regresar a sus hogares, pues el temor y la inseguridad prevalecen. Lourdes clama por acciones concretas: “¡Ya que hagan algo!”, mientras revisa las pertenencias que logró salvar. La comunidad permanece en un estado de abandono, a merced de las autoridades militares, que en ocasiones detonan explosivos sembrados en caminos rurales para controlar la zona.

A unos seis kilómetros de distancia, en El Mirador, la situación no difiere mucho. Casas destruidas, negocios calcinados y familias desplazadas evidencian el alcance de la violencia. Juan de Dios González, un joven cortador de limón, sobrevivió a uno de los ataques más recientes del bloque criminal autodenominado Cártel Michoacán Nueva Generación, también conocido como Viagras-CJNG. La madrugada fue estremecida por el impacto de artefactos explosivos improvisados que destruyeron su vivienda casi en su totalidad.

Desde el único colchón que quedó, Juan de Dios relata con tristeza la pérdida: “Ya no tenemos nada qué hacer. Mejor nos vamos antes de que nos maten”.

El joven explica que, en esa ocasión, cuatro drones impactaron en su casa, mientras él dormía con su familia. Afortunadamente, sus cuatro hijos y su esposa no estaban en el domicilio, pues se habían ido con un familiar a la cabecera municipal de Apatzingán para aprovechar las vacaciones. Sin embargo, la amenaza persiste, y la comunidad se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema, en la que la presencia del crimen organizado y la inacción de las autoridades agravan el drama humano que viven estos pueblos.

El desplazamiento masivo y la destrucción de viviendas evidencian la grave crisis que atraviesa la región de Tierra Caliente. La violencia provocada por los grupos armados en Michoacán ha generado un éxodo silencioso, donde las familias abandonan sus hogares y sus historias en busca de seguridad. La situación demanda una respuesta urgente, que incluya acciones concretas para detener la escalada de violencia y garantizar la protección de las comunidades afectadas.

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