Oaxaca, Oaxaca. – La modernización de los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos avanza hacia la consolidación del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT). El gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo planea que esta infraestructura operará al 100% de su capacidad multimodal a mediados de 2023, tratando de ofrecer una competencia directa al canal de Panamá.
Desde tiempos prehispánicos, el istmo ha sido clave en la conectividad y el comercio. La localización geográfica, que establece 235 kilómetros entre los océanos Pacífico y Atlántico, convierte a esta región en una opción viable para el cruce interoceánico de mercancías. Esto se desarrolla a través de una plataforma logística que facilitará tanto el comercio nacional como internacional.
El Ferrocarril Nacional de Tehuantepec conectó los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz por primera vez en 1907, pero su uso decayó con la apertura del canal de Panamá en 1914. Sin embargo, la creación del CIIT en junio de 2019, bajo la supervisión de la Secretaría de Marina (Semar), ha reavivado el interés comercial en la región. Desde marzo de 2023 y con reformas hasta mayo de 2025, se establecen las bases para la operación de una plataforma que incluye cuatro puertos y mil 200 kilómetros de vías.
El Corredor Interoceánico contempla 14 polos de desarrollo, especialmente en los sectores automotriz, energético, farmacéutico y agroindustrial. Empresas como Proistmo y DMIT han ganado concesiones significativas para operar en estos áreas. Así, se busca incrementar el flujo de inversiones industriales mientras se generan beneficios económicos para 120 municipios en el sur-sureste de México, que albergan a 5.1 millones de personas en total.
Antonino Morales Toledo, presidente de la Comisión de Seguimiento al CIIT en el Senado, destaca la importancia estratégica del corredor dentro del Plan México, manifestando que los polos de desarrollo están diseñados para atraer nuevas inversiones. La colaboración con Altagracia Gómez Sierra del CADER refuerza la intención del gobierno de fomentar el crecimiento económico en Oaxaca, posicionando la región como un punto atractivo para la inversión industrial en el país.

