La pérdida de empleos formales y el aumento en la informalidad reflejan la difícil situación del mercado laboral en México, afectando a más de 32 millones de personas.
En México, la situación laboral continúa presentando desafíos significativos, con más de 32 millones de personas insertadas en el sector informal, según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). La tasa de informalidad laboral alcanzó en septiembre de 2024 un 54.9 %, mostrando un incremento respecto al mismo periodo del año anterior, lo que evidencia una tendencia de deterioro en las condiciones de empleo.
Este aumento en la economía no formal refleja una contracción en el mercado laboral formal, donde la población ocupada en este sector registró una leve caída, mientras que la informalidad creció en más del 2.5 %. La desigualdad en los ingresos y la ausencia de protección social son algunas de las consecuencias que enfrentan quienes dependen del trabajo informal para subsistir, como Ángel Cortés, quien tras perder su empleo como redactor, optó por pasear perros, actividad que mantiene sus ingresos en niveles similares o superiores a los que tenía anteriormente.
El informe del Inegi también señala que la tasa de desempleo en el país aumentó ligeramente, alcanzando 3.0 % en septiembre, en un contexto donde la fuerza laboral activa creció casi en 900 mil personas. La participación económica cayó a poco más del 59 %, lo que indica que una parte de la población en edad de trabajar no está buscando empleo. Además, si se consideran aquellas personas que quieren trabajar pero no buscan activamente, la tasa de desempleo ampliada supera el 10 %, evidenciado un mercado laboral en crisis y con altas dudas de recuperación a corto plazo.
Este panorama evidencia la necesidad de políticas que fortalezcan el empleo formal y ofrezcan mejores condiciones sociales para quienes enfrentan la dependencia del sector informal. La pérdida de empleos bien remunerados y la inseguridad laboral afectan tanto a individuos como al desarrollo económico del país, evidenciando la urgencia de iniciativas que promuevan la formalidad y protejan a los trabajadores más vulnerables.
