Tungareo, Michoacán. – Un inmigrante mexicano, Jesús Juárez Cruz, falleció a finales de febrero tras rechazar atención médica por miedo a ser detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE). La decisión costó su vida y dejó a su familia en una difícil situación.
A lo largo de los años, Jesús enfrentó problemas de salud que lo llevaron a un deterioro marcado, pero su temor a ser deportado lo llevó a no buscar atención médica. Dejó atrás a su esposa, Guadalupe, y cuatro hijos que ahora enfrentan dificultades económicas y emocionales tras su muerte.
Jesús, que había migrado a EE.UU. para apoyar a su familia con remesas, lidió con problemas de alcoholismo y tuvo una breve deportación en 2009. Su salud se fue deteriorando, especialmente después de que las políticas migratorias de Donald Trump aumentaron el temor a las redadas y detenciones.
No existen cifras precisas que contabilicen las muertes de migrantes que temen acceder a servicios de salud. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han denunciado que el ICE ha realizado detenciones en hospitales desde el año pasado, creando un ambiente de pánico entre los migrantes. Desde el regreso de Trump a la presidencia, 14 migrantes mexicanos han muerto bajo custodia del ICE, y el número total de muertes en este contexto asciende a 31.
A medida que la comunidad migrante enfrenta estos desafíos, se pone de manifiesto la necesidad de un cambio en las políticas que garanticen la atención médica sin miedo. La muerte de Jesús Juárez Cruz destaca la urgencia de abordar este problema y proteger los derechos de aquellos que viven en la incertidumbre.

