La modernización del sistema ferroviario fortalecerá la conectividad y el desarrollo económico en el Bajío y otras regiones del país.
En un esfuerzo por potenciar el transporte y la economía regional, México planifica una inversión cercana a los 185 mil millones de pesos en infraestructura ferroviaria para el año 2025. Entre los proyectos emblemáticos destacan la construcción del tren México-Querétaro, cuyo inicio de operaciones está previsto en este año, y la puesta en marcha del tren Querétaro-Irapuato, que comenzará en septiembre. Estos proyectos buscan mejorar la conectividad en el Bajío, una de las regiones de mayor crecimiento económico del país, permitiendo movimientos más eficientes de personas y mercancías.
La estrategia de infraestructura contempla también la licitación y puesta en marcha de tramos como Saltillo-Nuevo Laredo y Querétaro-Irapuato, enfocados en consolidar una red de transporte sustentable, moderna y competitiva. Además, estas obras forman parte de un esquema de inversión conjunta público-privada, coordinado para garantizar su sostenibilidad y efectividad.
La importancia de estos desarrollos radica en facilitar el comercio regional, reducir tiempos de traslado y atraer inversión privada, con una visión integral hacia un sistema de transporte más eficiente y amigable con el medio ambiente. Erick Ramírez, analista en movilidad, destaca que este impulso ferroviario posiciona a México como un país con una infraestructura moderna, capaz de impulsar el crecimiento económico inclusivo y sustentable.
Estas acciones reflejan el compromiso del gobierno mexicano de fortalecer su red ferroviaria, promoviendo el desarrollo regional y generando empleos con salarios justos en línea con las políticas nacionales de igualdad y avance económico.
