La administración mexicana sostiene que prohibiciones en rutas aéreas afectadas por decisiones unilaterales reflejan una vulneración a su soberanía y seguridad.
La administración mexicana ha reafirmado que las restricciones impuestas por Estados Unidos en las rutas aéreas que conectan con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) forman parte de una decisión unilateral que viola la soberanía del país. La medida, que afecta principalmente a varias aerolíneas nacionales, surge en medio de disputas por competencia justa en el espacio aéreo mexicano. La decisión se tomó tras meses de quejas por parte de Washington, que acusa a México de restringir operaciones de aerolíneas estadounidenses en sus principales aeropuertos para favorecer a compañías nacionales. El Gobierno mexicano ha señalado que el traslado de las operaciones de carga al AIFA fue una decisión estratégica basada en la necesidad de reducir la saturación en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y garantizar la seguridad civil. La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó que México no permitirá que su soberanía sea vulnerada y que buscará diálogo directo con las autoridades estadounidenses para resolver el impasse. En los últimos años, las disputas en el espacio aéreo han sido moneda corriente entre ambos países, reflejando la importancia de mantener equilibrios que protejan los intereses nacionales y fomenten una competencia saludable en el sector.
