Este acuerdo asegura la estabilidad hídrica en la cuenca del Río Bravo durante sequías.
El Gobierno de México ha acordado enviar un mínimo de 350,000 acres-pie de agua anuales a Estados Unidos durante un ciclo de cinco años. Este compromiso es crucial para apoyar a los agricultores y comunidades en el Bajo Valle del Río Grande.
Además, se elaborará un plan para saldar la deuda hídrica que persiste desde el ciclo anterior. Para garantizar el cumplimiento, ambos países mantendrán reuniones mensuales, abordando la gestión del agua en un contexto de sequía extrema.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México enfatizó que el acuerdo respeta la soberanía nacional y asegura el derecho humano al agua y a la alimentación.

