La desigualdad en México continúa siendo un obstáculo crítico para el desarrollo económico y la atracción de inversiones.
México enfrenta un desafío crítico: la desigualdad territorial que obstaculiza su desarrollo. Un informe del Instituto Mexicano para la Competitividad revela que las regiones del noreste, encabezadas por Nuevo León, se destacan en atracción de inversiones y seguridad. En contraste, el noroeste sufre una alarmante tasa de homicidios. Regiones como el Bajío muestran innovación, pero carecen de mano de obra calificada, limitando su crecimiento. Por otro lado, el Istmo y la región Maya enfrentan rezagos históricos, con alta informalidad y escasa inversión. Para aprovechar el nearshoring, México necesita una estrategia que conecte regiones y elimine la desigualdad, enfocándose en un desarrollo interconectado y en empleo formal para todos.

