Ciudad Victoria, Tamaulipas. – El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), en colaboración con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), confirmó el 31 de diciembre de 2025 la detección del primer caso de gusano barrenador del ganado en Tamaulipas. El hallazgo se registró a aproximadamente 317 kilómetros de la frontera estadounidense, marcando el punto de infección activo más al norte en México hasta la fecha.
El reporte técnico del USDA detalla que la infección se identificó en un ternero de seis días de nacido con una lesión umbilical. El caso ocurrió en una zona de pastoreo sin ganado en tránsito, lo que sugiere una transmisión local de la plaga y aumenta la preocupación sanitaria al indicar que el parásito podría estar presente en el ecosistema regional sin intervención humana directa.
Esta detección en Tamaulipas es de suma importancia para el sector pecuario, dado que el estado posee permisos vigentes para la exportación de bovinos hacia Estados Unidos. El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) advierte que este evento podría afectar las expectativas de que el Gobierno estadounidense reanude la importación de ganado mexicano. A diferencia de este brote, las infecciones registradas en Nuevo León en noviembre de 2025 no impactaron el estatus de exportación, ya que esa entidad ya había perdido sus permisos comerciales desde 2023.
México acumula 13,035 casos del gusano barrenador desde su ingreso al país en noviembre de 2024. En respuesta a la emergencia, las autoridades mexicanas y estadounidenses inauguraron en noviembre de 2025 una planta dispersora de moscas estériles en Tamaulipas, destinada a combatir la propagación biológica del parásito en el norte del país.
La administración de Donald John Trump ha mantenido un bloqueo comercial que ha generado distorsiones en el mercado cárnico, resultando en un aumento de precios y una reducción en las operaciones de las plantas empacadoras en Estados Unidos. A pesar de la solicitud formal de Texas a finales de octubre de 2025 para reabrir las fronteras para la temporada de engorda, el USDA mantiene las restricciones vigentes para prevenir la introducción de la larva en su territorio.
Adicionalmente, el SENASICA implementó en noviembre de 2025 medidas restrictivas, como la prohibición a Nuevo León de recibir ganado del sureste del país. Esta medida busca proteger la zona fronteriza y evitar que la movilización de animales acelere la dispersión de la plaga hacia el mercado norteamericano, en un contexto de alta presión económica y sanitaria para los productores mexicanos.
