Empresas nacionales transfieren horarios en el aeropuerto capitalino a firmas de Estados Unidos, en respuesta a amenazas de sanciones por distribución de vuelos.
En un esfuerzo por mantener la operatividad y prevenir posibles sanciones, varias aerolíneas mexicanas, lideradas por Mexicana de Aviación, han decidido ceder horarios de despegue y aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM). La decisión surge tras la advertencia del Departamento de Transporte de Estados Unidos, que amenazó con revocar 13 rutas aéreas mexicanas por presuntas violaciones al acuerdo bilateral de transporte aéreo. La estrategia busca, además, promover un uso más equilibrado de las instalaciones aeroportuarias de la región metropolitana, integrando también el funcionamiento del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La iniciativa responde a la necesidad de fortalecer la colaboración aérea entre ambos países, reconociendo la importancia de que ambos aeropuertos operen de manera conjunta y eficiente. Tradicionalmente, en el contexto de la liberalización del transporte aéreo, la distribución equitativa de slots ha sido esencial para garantizar competitividad y ofrecer mayor conectividad a los usuarios, aspecto clave en la dinámica aerocomercial mexicana y estadounidense. La integración de ambos aeropuertos en un solo sistema favorecerá una mayor fluidez en las operaciones y una mejor oferta de vuelos para los pasajeros en la región.
