Mérida, Extremadura. – María Guardiola asumió este viernes la presidencia de la Junta de Extremadura en un acto en el Anfiteatro Romano. Su discurso se centró en promover la unidad, los derechos y la estabilidad institucional, estableciendo un posicionamiento claro respecto a su nuevo gobierno, en el que tiene como compañeros de Ejecutivo a representantes de Vox.
Durante su toma de posesión, la presidenta afirmó que los derechos de los ciudadanos “no van a estar sometidos a ningún vaivén político.” Reiteró que su administración priorizará los servicios públicos y el bienestar de la población, asegurando que esta sería una línea firme a seguir desde el inicio de su gestión.
Guardiola también rechazó la división política, proponiendo un gobierno inclusivo. Expresó su deseo de que en Extremadura se fomente un diálogo abierto entre la ciudadanía. Afirmó que la lucha política no debería dividir a las comunidades y que su administración busca servir a todos los extremeños.
En su discurso, la presidenta enfatizó la importancia de la libertad de expresión y el debate público. Quiso promover un entorno donde la crítica sea constructiva y donde la política no sea un tema tabú en familias y encuentros sociales. Su objetivo es que la participación sea parte de la cultura ciudadana.
El evento contó con la presencia de más de 400 invitados, entre ellos autoridades institucionales y representantes de diferentes partidos. Ahora, tras meses de negociaciones, María Guardiola se prepara para abordar los desafíos que enfrentan los ciudadanos de Extremadura.

