Conmemorando la tragedia de 1968, manifestantes expresaron demandas por violencia escolar, justicia y apoyo a Palestina en una movilización multicolores en Ciudad de México.
En el aniversario 57 de la masacre en Tlatelolco, la tradicional marcha del 2 de octubre reflejó una transformación en sus consignas, incorporando demandas contemporáneas que abarcan desde la situación en Medio Oriente hasta problemáticas internas del país. Mientras las banderas palestinas dominaron el recorrido, los participantes también exigieron poner fin a la violencia en las escuelas, demandaron justicia por los estudiantes desaparecidos y reclamaron acciones contra la violencia de género, evidenciando cómo las movilizaciones actuales integran causas nacionales e internacionales en un acto de solidaridad y reivindicación social.
El contingente salió cerca de las 16:00 horas del conjunto de la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, lugar emblemático donde hace casi seis décadas las fuerzas militares abrieron fuego contra estudiantes. A lo largo de la ruta, que incluyó avenidas principales como Ricardo Flores Magón y el Eje Central, diferentes grupos conformaron una manifestación diversa: estudiantes, colectivos feministas, sindicatos y organizaciones por los derechos humanos. En particular, las consignas contra la ofensiva militar en Gaza y la presencia de banderas palestinas reflejaron una postura de apoyo internacional que se sumó a las demandas nacionales, en un escenario donde los reclamos por la inseguridad escolar y la justicia por casos recientes ocuparon un lugar central en la protesta.
Durante el evento, algunos enfrentamientos aislados provocaron daños materiales en comercios del centro histórico, pero en general, la marcha avanzó en orden, con familias y sobrevivientes del 68 compartiendo sus experiencias y exigiendo la memoria de los hechos históricos. La jornada concluyó en el Zócalo con discursos que recordaron tanto a las víctimas de 1968 como a los normalistas de Ayotzinapa, además de resaltar los casos de feminicidio y denunciar la violencia en el contexto internacional.
El Sistema de Transporte Colectivo informó el cierre de las estaciones Zócalo/Tenochtitlan y Pino Suárez en Línea 2, recomendando rutas alternas para los usuarios, en medio de un balance oficial que reportó daños materiales y detenciones, pero también una participación multitudinaria que mantiene viva la memoria y las demandas actuales en la historia de México.
