Ciudad del Vaticano. – León XIV realizó un llamado a la paz y prosperidad en el marco de la celebración del Año Nuevo Lunar, que reúne a miles de millones de personas en Asia Oriental y más allá. Desde el Palacio Apostólico, el pontífice compartió sus deseos para esta festividad.
Durante su mensaje, León XIV enfatizó que esta “alegre fiesta” debe inspirar a todos a fortalecer las relaciones familiares y fomentar la amistad. Subrayó la importancia de que la celebración aporte “serenidad a los hogares y a la sociedad”, creando un ambiente propicio para la unión.
El Año Nuevo Lunar, considerado la festividad más significativa del calendario asiático, implica un movimiento masivo de personas que viajan para reunirse con sus familias. Este fenómeno social no solo destaca la relevancia cultural de la celebración, sino que también se considera uno de los mayores desplazamientos de población mundial.
León XIV concluyó su mensaje deseando “los mejores deseos para el nuevo Año”, reafirmando su afecto hacia todos. La celebración del Año Nuevo Lunar no solo representa un tiempo de festividad, sino también una oportunidad para reflexionar sobre la esperanza y el futuro compartido de la humanidad.
Este Año Nuevo Lunar podría servir como un impulso vital para la paz y la prosperidad en diversas comunidades, contribuyendo a un futuro más unido.

