Washington, D.C. – En medio del aumento de tensiones en el Medio Oriente, ha circulado en redes sociales la afirmación de que la ONU calificó al presidente Donald Trump de ‘racista’. Esta rumorología ha provocando una serie de especulaciones acerca de la veracidad de la información.
La afirmación proviene de un informe del Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD), que hizo hincapié en el uso de “discurso de odio racista” por parte de Trump y otros líderes del Partido Republicano. La publicación desencadenó reacciones en línea de quienes critican al presidente, insinuando que la agencia había emitido un juicio directo sobre su carácter.
Sin embargo, la ONU nunca acusó explícitamente a Trump de ser racista. El informe del CERD fue interpretado fuera de contexto. Si bien se mencionó que ciertos discursos y las recientes medidas de inmigración constituyen violaciones graves de derechos humanos, no se citó a Trump con ese término específico.
El documento destacó que retratar a los detenidos de inmigración “como criminales o como una carga” por parte de políticos de alto rango, incluido el presidente, puede incitar a la discriminación racial y a delitos motivados por el odio. La organización también criticó las prácticas de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza, señalando que estas han llevado a la discriminación de refugiados y migrantes de diversas ascendencias.
Ante la publicación del informe, la Casa Blanca respondió acusando a la ONU de ‘extremo sesgo’. A través de un comunicado, una portavoz del gobierno afirmó que “nadie toma en serio” a la organización internacional. Se argumentó que la administración actual está logrando una disminución histórica en las tasas de criminalidad, destacando los esfuerzos por mantener la seguridad fronteriza y el bienestar del país.

