La candidatura de Perez Teruel, funcionario cercano a Kicillof y con perfil político, puede afectar la composición del tribunal y el equilibrio de poder en la provincia.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, evalúa la incorporación del abogado Santiago Pérez Teruel como posible miembro de la Suprema Corte provincial, en medio de una negociación que busca completar el organismo judicial con cuatro vacantes. Pérez Teruel, asesor legal de alta confianza de Kicillof, no posee formación en la carrera judicial, pero se destaca por su estrecha relación con el mandatario y su perfil político. La propuesta surge en un contexto en el que las instituciones judiciales bonaerenses atraviesan una dificultad institucional, ya que el tribunal opera con menos de la mitad de sus jueces, generando preocupación en diversos sectores políticos.
La posible designación refleja una estrategia del gobierno para consolidar a sus incondicionales en los puestos de mayor influencia en la provincia. La Suprema Corte, considerada por muchos como un tribunal de carácter político, requiere de candidatos con fuerte apoyo político y consenso, según análisis recientes. Los últimos meses han visto movimientos relacionados con el reemplazo de jueces y funcionarios clave, en un escenario donde las negociaciones y las tensiones políticas influyen en las designaciones judiciales. La integración de Pérez Teruel fortalecería el perfil político del tribunal y prolongaría el ingreso de figuras cercanas al oficialismo en cargos de por vida, consolidando el control sobre decisiones clave en la provincia.
Es importante acotar que, aunque Pérez Teruel tiene experiencia en asesoramiento jurídico en el sector público y en coordinación con distintas instancias, su candidatura aún no ha sido confirmada oficialmente. La negociación, que incluye también la discusión sobre otros jueces y el rol de sectores opositores, promete ser prolongada y compleja, enfrentando múltiples intereses políticos y institucionales en la provincia de Buenos Aires.
