México, México. – El Senado de la República aprobó el 11 de febrero la reforma que disminuye la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Sin embargo, aunque este es un avance significativo, todavía se requieren varios pasos antes de que la normativa sea oficial en todo el país.
La reducción a 40 horas semanales constituye una reforma constitucional, lo que implica un proceso más complejo que el de una ley ordinaria. Para que esta modificación se convierta en ley, es necesario que la Cámara de Diputados realice una votación favorable con una mayoría calificada, es decir, dos terceras partes de los legisladores presentes.
Adicionalmente, se necesita el aval de al menos 17 Congresos Estatales, lo que representa la mitad más uno de las entidades del país. Posteriormente, el Ejecutivo Federal deberá firmar el decreto y publicarlo en el Diario Oficial de la Federación para dar validez oficial a la medida. Finalmente, el Congreso debe hacer ajustes a la Ley Federal del Trabajo para detallar cómo se aplicará la nueva jornada laboral.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social estima que la reducción entrará en vigor oficialmente el 1 de mayo de 2026. No obstante, la implementación real será gradual, permitiendo a las empresas adaptarse a los cambios. Durante el resto de 2026, se mantendrán las 48 horas, mientras que en 2027 se reducirá a 46 horas semanales. Gradualmente, se espera que la jornada alcance las 40 horas en 2030.
El 1 de enero de 2027 marcará un hito importante para los trabajadores, quienes comenzarán a experimentar la disminución en su carga laboral. Este enfoque escalonado se ha diseñado para garantizar que la transición a una jornada de 40 horas se realice sin perjudicar la economía nacional ni afectar los salarios de los empleados.

