Jerusalén, Israel. – El gabinete de seguridad de Israel aprobó recientemente nuevas medidas que facilitan la expansión de asentamientos en Cisjordania. La decisión ha sido objeto de críticas por parte de Palestina y varios países árabes, quienes argumentan que esto equivale a una anexión de facto del territorio palestino.
El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, afirmó que estas políticas están diseñadas para facilitar la adquisición de tierras por colonos judíos. Entre las medidas destacadas se encuentra la eliminación de prohibiciones sobre la venta directa de terrenos en Cisjordania a judíos y la simplificación de los procedimientos para la compra.
Los asentamientos en esta región son considerados ilegales por el derecho internacional y su expansión ha sido denunciada por la ONU. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, calificó estas medidas de peligrosas e instó a una intervención internacional para detener la expansión israelí que, según él, busca legalizar la confiscación de tierras de los palestinos.
La decisión ha sido igualmente condenada por el Reino Unido, que argumenta que cualquier intento de alterar la composición demográfica de Palestina es inaceptable. Además, varios ministros de asuntos exteriores de países árabes han advertido sobre las posibles repercusiones de estas políticas, que podrían incrementar la violencia en la región.
La situación en Cisjordania es compleja y la transferencia de poderes en la concesión de licencias de construcción a autoridades israelíes en lugares religiosos como la Tumba de los Patriarcas añade una nueva capa de tensión. Estos desarrollos evidencian el conflicto prolongado entre israelíes y palestinos, en el que el control de la tierra es un aspecto crucial.

