Monterrey, San Carlos. – El sábado 7 de febrero, la Catedral de Ciudad Quesada fue escenario de la ordenación del diácono Isaías Antonio Hidalgo Solano. Con 31 años y noveno de catorce hermanos, su vocación se ha forjado entre experiencias profundas de vida y un agradecimiento hacia lo divino.
La ceremonia, presidida por monseñor José Manuel Garita Herrera, reunió a cientos de fieles y miembros del clero local. Durante la homilía, monseñor Garita exaltó el significado del servicio, instando a Isaías a permanecer leal a Dios y a su llamada, incluso en los momentos de adversidad. La figura del Buen Pastor fue mencionada como un modelo a seguir para su ministerio.
Isaías compartió que su ordenación no es solo un evento espiritual, sino el clímax de una vida marcada por la supervivencia y la redención. Nació con el cordón umbilical enrollado en el cuello y ha enfrentado situaciones que amenazaron su vida. A los 14 años, encontró su propósito y la vocación que ahora lo guía.
Conmovido, Isaías describió la ordenación como un regalo inmerecido, resaltando la importancia de su recorrido personal en el ministerio. Tras su regreso al seminario, completó su formación y se siente transformado por la experiencia. La ceremonia fue un momento emotivo, donde agradeció a Dios, a su familia y a quienes lo han apoyado.
Isaías recibirá su primer nombramiento pastoral en la Parroquia San Rafael Arcángel de Guatuso, donde comenzará un ministerio que busca llevar el amor de Dios a otros. Su diaconado, como primer grado del ministerio ordenado, le permitirá proclamar el Evangelio y acompañar a la comunidad en la fe.

