La Fiscalía y las autoridades de seguridad trabajan para determinar quiénes estuvieron involucrados en el ataque contra Carlos Manzo en un evento público sin filtros de protección.
El asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, ha generado preocupación en las autoridades locales y federales, quienes aún buscan esclarecer los detalles del incidente. La agresión ocurrió durante un evento al aire libre, sin la presencia de filtros de seguridad, lo que facilitó el acceso y la perpetración del ataque. Testigos y videos preliminares muestran al agresor acercándose y realizando disparos a corta distancia, aunque todavía no se ha identificado formalmente a la persona responsable.
Las investigaciones se centran en recopilar información sobre posibles vínculos del atacante con grupos delictivos activos en la región, como el Cártel de Jalisco Nueva Generación y Los Viagras. Hasta ahora, no existen indicios que sugieran que los escoltas del ex alcalde tuvieran alguna relación con la delincuencia organizada; de hecho, uno de sus propios acompañantes reaccionó y neutralizó al agresor. La colaboración con la Fiscalía General de Michoacán ha permitido obtener videos de cámaras de seguridad cercanas, los cuales están siendo analizados para determinar los movimientos previos del atacante y reforzar la seguridad en la zona.
Este incidente pone en evidencia la vulnerabilidad en la protección de autoridades locales, especialmente en eventos públicos sin medidas de seguridad adecuadas. La noticia adquiere relevancia por el contexto de violencia que enfrenta la región y la necesidad de fortalecer los protocolos para garantizar la integridad de los funcionarios.


