La influencia estadounidense en México aumenta, generando tensiones sobre la soberanía y la seguridad nacional.
La intervención estadounidense en México podría estar más cerca de lo que se cree. A pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum rechaza una intervención militar directa, informes sugieren una colaboración que puede amenazar la soberanía national.
Mientras el embajador Ronald Johnson y el secretario Marco Rubio demandan resultados, se intensifica la presión para que México asuma un papel más activo en la lucha contra el narcotráfico. Este contexto plantea un interrogante crítico: ¿hasta dónde está dispuesto a ceder México?
Las próximas reuniones bilaterales se perfilan como claves en esta dinámica, donde la “asistencia compartida” podría terminar por mermar la autonomía del país.

