La construcción del tren de alta velocidad fortalecirá la conectividad regional y fomentará la competitividad industrial en el occidente del país.
El proyecto de un nuevo sistema ferroviario de alta velocidad que unirá las ciudades de Querétaro e Irapuato comenzó oficialmente en una ceremonia en la región occidental del país. La iniciativa busca mejorar la movilidad interurbana, facilitar el transporte de personas y mercancías, y potenciar las áreas industriales de la región. La primera fase del proyecto abarca aproximadamente 30 kilómetros en la zona de Querétaro y Apaseo el Grande, con la participación de la firma constructora Mota-Egil tras ganar la licitación. Este tramo inicial permitirá establecer estaciones en puntos estratégicos como las zonas industriales de Querétaro, Apaseo el Grande, Celaya, Cortázar y Salamanca, alcanzando velocidades de hasta 200 kilómetros por hora. Además, con miras a un desarrollo integral, se prevé que el tren conecte en el futuro con otras ciudades del país, incluyendo Guadalajara y la Ciudad de México, potenciando la integración regional y aportando a la competitividad del sector industrial del occidente mexicano. Históricamente, el transporte ferroviario ha sido clave en el desarrollo económico del país, y esta modernización representa un paso importante en esa tradición, respondiendo a la creciente demanda de infraestructura eficiente y sostenibilidad en la movilización de personas y bienes.
