El incremento en los precios refleja un avance acumulado del 22% en 2023, impactado por la volatilidad del dólar y altas tarifas en servicios básicos.
En septiembre, la inflación en Argentina subió un 2,1%, ubicándose en su nivel mensual más elevado desde abril. Este incremento forma parte de una tendencia de aumento de precios que acumula un 22% en lo que va del año y un 31,8% en comparación con el mismo período del año anterior. Los sectores de vivienda, educación y transporte registraron las mayores subas, con aumentos que superaron el promedio del índice general y reflejan la influencia del dólar en los costos de insumos y servicios. Además, la fuerte variación en alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires, así como la inflación interanual en categorías como educación y vivienda, evidencian una situación económica marcada por la alta volatilidad cambiaria y las políticas tarifarias. Históricamente, este comportamiento llega tras una depreciación del peso que potenciaron las fluctuaciones del dólar, y en un contexto donde la desaceleración en ventas y los ajustes en precios de productos básicos evidencian las dificultades para contener la escalada inflacionaria.
