El Índice Nacional de Precios al Consumidor supera ligeramente las cifras de julio, manteniendo expectativas de política monetaria en el país.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un nivel del 3.57% en términos anuales durante agosto, reflejando un ligero incremento respecto al 3.51% registrado en el mes previo. Este dato fue presentado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y se alinea con las proyecciones de expertos económicos del país, quienes preveían una estabilización en torno a estos niveles. La inflación subyacente, que excluye artículos con alta volatilidad y se considera un mejor indicador de la tendencia general de los precios, se mantuvo en 4.23%, sin variación respecto a julio. Por otro lado, el componente no subyacente, que incluye productos más volátiles y tarifas reguladas, disminuyó 0.47% mensual pero acumuló un incremento de 1.38% anual. Entre los productos que impulsaron el aumento de precios se encuentran vivienda propia, loncherías, chile serrano, tomate verde, universidades y carne de res. En contraste, productos como pollo, jitomate, transporte aéreo, cine y aguacate aportaron a una desaceleración de la inflación. Analistas consideran que, a pesar de la subida en agosto, las autoridades monetarias podrán mantener su plan de recortes en la tasa de interés, con expectativas de un ajuste adicional de 25 puntos base en su próxima reunión. La política del Banco de México sigue enfocada en traer la inflación hacia su objetivo del 3%, permitiendo un entorno económico más estable. La decisión de continuar con estímulos dependerá de la evolución de estos indicadores en los próximos meses, impactando decisiones de inversión y consumo en la economía nacional.
