La integridad de las elecciones se pone en juego ante la creciente influencia del crimen organizado.
El Instituto Nacional Electoral (INE) busca fortalecer la fiscalización en campañas con 36 propuestas clave. Se plantea el uso de inteligencia artificial para detectar irregularidades, así como cerrar espacios a la triangulación de fondos y reducir el uso de efectivo. La intención es asegurar que la competencia electoral no dependa de financiamiento opaco. Además, se proponen sanciones más severas que impacten la validez de las elecciones, introduciendo causas de nulidad. También es crucial modernizar la verificación operativa del INE, que requiere más personal y recursos. La reforma se presenta como un paso vital para combatir la creciente intervención del crimen organizado en la política.
