La viuda de Julián Figueroa denuncia controversias en su tratamiento y su impacto en su salud.
Imelda Tuñón, viuda de Julián Figueroa, ha expresado su preocupación por el implante de naltrexona administrado a su esposo antes de su fallecimiento. Según Tuñón, el tratamiento pudo haber agravado su estado de salud. Afirmó que Figueroa continuó con el consumo de sustancias tras recibir el implante.
La naltrexona ayuda a combatir adicciones bloqueando los efectos placenteros de ciertas drogas. Aunque se considera un tratamiento seguro, puede tener efectos secundarios como náuseas y alteraciones hepáticas.
Este caso recalca la importancia del seguimiento médico en tratamientos de rehabilitación, especialmente para figuras públicas expuestas a un intenso escrutinio mediático.

