Guadalajara, Jalisco. – Iberdrola y Endesa han subrayado la necesidad de mantener las centrales nucleares en España como respuesta a la crisis energética generada por la guerra en Oriente Medio. Las grandes eléctricas argumentan que estas instalaciones son vitales para garantizar un suministro estable y seguro en un contexto global incierto.
La creciente inestabilidad en los mercados energéticos ha llevado a las compañías a movilizar esfuerzos para reforzar la seguridad del suministro. Iberdrola, Endesa y Naturgy han presentado una solicitud formal al Gobierno para aplazar el cierre programado de la central nuclear de Almaraz, proponiendo extender su operación hasta junio de 2030, a pesar de que los reactores están programados para desconectarse en 2027 y 2028.
En un comunicado, las eléctricas explicaron que “la continuidad de las centrales nucleares es imprescindible” para asegurar un suministro energético que reduzca las emisiones de CO2 y ofrezca precios asequibles. Subrayaron que la generación nuclear garantizaría precios de electricidad más estables en comparación con fuentes más volátiles como el gas, cuyas fluctuaciones han impactado directamente en los costos.
Las empresas han resaltado que la planta de Almaraz ya cumple con los criterios de seguridad establecidos y están realizando inversiones significativas en su mantenimiento. Se considera que la central podría operar hasta 80 años, siguiendo el ejemplo de plantas en Estados Unidos que han recibido licencias para extender su vida operativa, lo que plantea un escenario favorable para Almaraz.
Sin embargo, el Gobierno mantiene su compromiso de cerrar las nucleares de manera escalonada y subraya que cualquier decisión sobre su prolongación deberá alinearse con criterios de seguridad y costos para los consumidores. Mientras tanto, las eléctricas buscan optimizar su propuesta para asegurar que el Ejecutivo apoye el aplazamiento sin incrementar la carga fiscal sobre los usuarios.

