Budapest, Hungría. – Tras la victoria del nuevo presidente Péter Magyar, Hungría podría estar en camino a adoptar el euro. Magyar ha manifestado su intención de establecer un calendario para hacer efectiva esta transición, destacando que la adopción del euro es un asunto de interés nacional.
La postura de Magyar contrasta con la del presidente saliente, Viktor Orban, quien se opuso firmemente a esta medida. Orban argumentaba que adoptar el euro significaría un vínculo más estrecho con una Unión Europea en descomposición. Sin embargo, el nuevo gobierno ha obtenido una mayoría de dos tercios, lo que le otorga el margen político necesario para impulsar el cambio constitucional.
Expertos de ING y Allianz han indicado que este cambio puede ser el más significativo en la política económica del país. Las medidas propuestas por el nuevo gobierno podrían establecer una hoja de ruta clara hacia la adopción del euro, lo que podría tener un impacto positivo en los mercados financieros.
No obstante, la transición no será sencilla. Hungría no cumple actualmente con los requisitos necesarios para ingresar a la zona euro, como mantener la deuda pública por debajo del 60% del PIB y controlar la inflación. En este contexto, Capital Economics estima que la adopción real del euro podría no ocurrir antes de 2040, a pesar de que la Unión Europea había anticipado una posible entrada en la década de 2030.
Hungría enfrenta una serie de desafíos económicos, incluida una tasa de deuda del 75% del PIB y un déficit creciente. A esto se suma la reciente inflación, que ha estado por encima de la media europea. La situación actual complica aún más la posibilidad de adoptar la moneda única, y muchos expertos consideran que se necesitará un esfuerzo adicional significativo para lograr una convergencia creíble con los estándares del euro.

