Nueva York, Nueva York. – La exsecretaria de Estado Hillary Clinton comenzó a testificar ante el Congreso en el marco de una investigación sobre Jeffrey Epstein, un caso que ha generado mucha atención mediática. Esta audiencia se centra en las acciones y conexiones del condenado por delitos sexuales.
Las deposiciones son parte de una indagación que también incluirá la declaración del expresidente Bill Clinton. Ambas testificaciones se producen tras tensiones entre los Clintons y el Comité de Supervisión de la Cámara, controlado por los republicanos. Los Clintons accedieron a declarar después de que sus intentos de presentar declaraciones juradas fueron rechazados.
Esta situación marca la primera vez que un expresidente se ve obligado a testificar ante el Congreso, lo que subraya la creciente presión sobre el Capitolio para abordar la problemática de abuso de menores relacionada con Epstein. La demanda de justicia por parte de las víctimas ha aumentado notablemente en los últimos años.
En una nota relacionada, la representante Lauren Boebert, quien asistió a la deposición, compartió una foto de Clinton, lo que ha suscitado controversia. Al cuestionársele sobre su decisión, Boebert afirmó: “¿Por qué no?”. Esta acción, que violó el protocolo del comité, ha generado críticas.
De cara al futuro, la investigación sobre Epstein y las audiencias congressional se espera continúen en los próximos meses, mientras las autoridades buscan dar respuesta a las preguntas persistentes sobre la red de abusos y complicidades. La presión sobre el Congreso podría extenderse a otros implicados en el caso.

