HERENCIA Y CONFLICTO: LA LUCHA POR EL LEGADO DE SOCORRO ROMERO

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Figuras en miniatura trabajando sobre monedas doradas / Foto: Especial

Puebla, Puebla. – La herencia de Socorro Romero Sánchez, conocida como “La Señorita Socorro”, ha desencadenado un conflicto familiar y laboral que involucra a varios miembros de su círculo cercano. Su fallecimiento dejó un legado empresarial en la industria avícola que ahora es objeto de disputas legales.

Socorro Romero inició su carrera empresarial a los 32 años con una pequeña granja avícola. Su compromiso con el trabajo duro y la visión empresarial la llevaron a establecer un emporio que fue replicado como modelo en la región. A su muerte, el futuro de su empresa estaba claramente definido, con Alfonso y Miguel Ángel Celis a cargo de su operación y administración.

Sin embargo, esta transición planeada se ha complicado por las aspiraciones de Olga Lucía Romero Garci-Crespo, quien se ha presentado como reclamante de derechos sobre la herencia. A pesar de la falta de vínculos familiares significativos con “La Señorita Socorro”, su intento de cambiar su identidad para forzar su inclusión en la sucesión ha causado revuelo. La voluntad de la fallecida, claramente expresada, se encuentra en el centro del debate legal.

El entorno empresarial de Tehuacán ha sido testigo del legado y reconocimiento de Alfonso Celis, quien era visto como el líder tras la marca avícola. Sin embargo, tras el fallecimiento de Alfonso, su hermano Miguel Ángel tomó decisiones que desestabilizaron la continuidad del legado familiar, generando un conflicto abierto entre la familia y los reclamantes.

La búsqueda de control por parte de algunos miembros, junto con la participación de actores políticos en la disputa, ha llevado este conflicto a un escenario público. La ambición desmedida parece ser el motor detrás de esta lucha por el patrimonio que se avecina, convirtiendo lo que era un asunto privado en una cuestión de interés público. La pregunta sobre los derechos y la identidad sigue resonando mientras las partes en conflicto buscan sus respectivos intereses.

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