El subgobernador del Banco de México sostiene que la política monetaria busca alcanzar la meta inflacionaria a pesar de las presiones actuales del mercado.
Tras la reciente reducción de 25 puntos base en la tasa de interés de Banco de México, el subgobernador Jonathan Heath afirmó que esta estrategia está alineada con la meta de inflación del 3% para finales de 2026. La decisión surge en un contexto donde el mercado cuestiona la política monetaria, ante niveles inflacionarios cercanos a 3.7% en la primera quincena de septiembre y rumores sobre una posible relajación que podría alejarse del objetivo oficial. Heath enfatizó que bajar la tasa de interés continúa siendo compatible con la meta inflacionaria, ya que las decisiones del banco consideran tanto la inflación esperada como el crecimiento económico. Se prevé que próximamente se realicen nuevos recortes, con una tasa cercana al punto medio del rango de neutralidad, estimado en 2.8%. Desde la postura del BCE, reducir las tasas ayuda a dinamizar la economía y a reducir las expectativas inflacionarias a largo plazo, siempre que se mantenga la estabilidad de precios. Encabezando las decisiones de política monetaria, el banco central también evalúa elementos como el crecimiento económico, sin perder de vista la meta principal de inflación. Heath subrayó que el diseño del modelo por objetivos flexibles del banco permite equilibrar estabilidad y actividad económica, asegurando decisiones fundamentadas en análisis técnicos en lugar de presiones políticas o coyunturales.
