La filtración de datos sensibles afecta a 25 dependencias y pone en riesgo la seguridad ciudadana.
El hackeo de sistemas del gobierno mexicano ha expuesto serias vulnerabilidades. Al menos 25 dependencias federales, como el IMSS-Bienestar y la Secretaría de Educación Pública, fueron afectadas, con 2 terabytes de datos sensibles filtrados. La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones asegura que no hubo intrusión, pero expertos destacan la irregularidad del uso no autorizado de credenciales.
A pesar de los protocolos en marcha, el robo de información reveló fallas significativas. La presencia de una “amenaza” ha sido admitida por el gobierno, que ha señalado a los proveedores privados como responsables. Este incidente resalta la fragilidad de la infraestructura digital en un entorno que continuamente lucha contra amenazas cibernéticas.

