La compañía apuesta por fortalecer su portafolio logístico e industrial frente a una demanda en desaceleración en el mercado mexicano
El mercado inmobiliario industrial en México enfrenta un período de consolidación, marcado por una menor demanda tras un ciclo de fuerte expansión en 2023 y 2024. La incertidumbre en las políticas comerciales de Estados Unidos ha generado cautela entre inversionistas y desarrolladores, especialmente en zonas con sobreoferta como Tijuana, Ciudad Juárez y Monterrey. Sin embargo, el segmento logístico sigue mostrando señales de crecimiento, impulsado por el dinamismo del comercio electrónico y la distribución.
Fibra Monterrey se posiciona como un actor clave en este escenario, concentrando sus esfuerzos en optimizar su portafolio mediante la adquisición y gestión de propiedades industriales, con especial énfasis en el segmento logístico. La firma ha invertido más de 500 millones de dólares en los últimos meses para fortalecer su presencia en este rubro, incluyendo la compra de centros de distribución utilizados por grandes empresas como Mercado Libre, lo cual refleja su apuesta por segmentos menos vulnerables a las fluctuaciones del mercado exterior.
Este impulso responde a una tendencia global en la que las cadenas de suministro y los servicios de mensajería experimentan un crecimiento acelerado, especialmente en países con una economía digital en auge como México. La preferencia por activos logísticos demuestra una estrategia sustentada en el análisis de comportamiento del consumo, reforzando la importancia de la infraestructura como motor del desarrollo económico en la región.
La percepción de expertos señala que este enfoque puede ofrecer mayor estabilidad y oportunidades de expansión para inversionistas en un entorno de volatilidad económica, destacando la resiliencia del sector logístico frente a otros segmentos tradicionales.
