Mérida, Extremadura. – Los 9.366 militantes del PSOE de Extremadura votarán el sábado para elegir a su nuevo secretario general, tras una histórica derrota electoral en diciembre. En esa cita, el partido intentará superar la pérdida de más de 100.000 votos y diez escaños en las elecciones autonómicas.
Los candidatos restantes son Álvaro Sánchez Cotrina, alcalde de Salorino, y Soraya Vega, ex portavoz del PSOE en el Parlamento autonómico. Fuentes internas indican que la contienda es equitativa, sin embargo, se percibe un apoyo creciente hacia Sánchez Cotrina desde la dirección federal del partido, a pesar de la falta de intervención oficial.
La dirección federal inicialmente buscó una “candidatura de unidad” con una mujer al frente, pero fracasó en su intento. Blanca Martín, quien fue vista como la candidata de Ferraz, no logró los avales necesarios y decidió respaldar a Sánchez Cotrina después de retirarse. Este cambio ha generado un panorama favorable para él, especialmente en su provincia, Cáceres.
El nuevo secretario general enfrentará grandes desafíos. Las primarias, las terceras en tres años, reflejan las graves dificultades del PSOE en la región. Aunque las expectativas son moderadas, el partido se esfuerza por recuperar la confianza de sus militantes. Algunos analistas sugieren que la votación en la provincia de Badajoz será determinante para el resultado final.
En este complejo escenario político, Sánchez Cotrina es valorado por su capacidad de conectar con la militancia, lo cual podría ser crucial para revitalizar el partido antes de las próximas elecciones municipales. Esta elección podría marcar el rumbo del PSOE en un contexto donde el futuro político se vislumbra incierto.

