Ponferrada, León. – La precampaña de Castilla y León se vio envuelta en una polémica sobre feminismo tras un intercambio de acusaciones entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola. Este debate se desató durante un mitin donde Sánchez arremetió contra las declaraciones de Guardiola sobre el feminismo.
Sánchez criticó en su discurso la afirmación de Guardiola sobre que el feminismo que ella defiende es igual al de Vox. En su intervención, hizo hincapié en que estas declaraciones provienen de una mujer que ocupa un cargo de alta responsabilidad, lo que intensificó el impacto de sus palabras en la comunidad. La discusión se contextualiza en un acto que también recordó a las víctimas de la violencia machista.
Guardiola respondió a las acusaciones a través de redes sociales, acusando a Sánchez de buscar “carnés de pureza feminista”. En su mensaje, citó incidentes relacionados con miembros del PSOE, cuestionando la autoridad del Gobierno en cuestiones de igualdad y defendiendo las políticas feministas implementadas en Extremadura.
La controversia ocurre en un momento crítico de la política regional, donde el proceso de investidura en Extremadura ha resultado en una parálisis que afecta a ambos partidos. Además, Carlos Pollán, candidato de Vox, ha añadido presión reconociendo la falta de acuerdos y destacando la seriedad de la situación en la comunidad.
Este cruce de acusaciones no solo refleja las tensiones entre los partidos, sino también su proyección a nivel nacional. A medida que se acercan las elecciones del 15 de marzo, la competitividad entre PP y Vox se intensifica, convirtiendo a la situación en Extremadura en un punto focal para la estrategia electoral de ambos partidos en la región.

