La nueva reina de belleza mexicana fue ovacionada en su tierra natal en un evento que superó las expectativas de aforo, en medio de polémicas institucionales.
Después de coronarse como Miss Universo 2025 en Tailandia, Fátima Bosch Hernández retornó a su estado natal, Tabasco, donde fue recibida con un contundente respaldo popular. El evento, celebrado en el Estadio Béisbol Centenario 27 de Febrero, congregó a miles de asistentes que rebasaron ampliamente las 18 mil personas anticipadas, obligando a las autoridades a cerrar el acceso para mantener la seguridad. La joven de 25 años desfiló en un carro alegórico portando un vestido rosado, saludando y bailando ante una multitud entusiasta.
Durante la presentación, Fátima enfatizó la importancia de la “inteligencia emocional” en su vida, especialmente desde el momento en que recibió la corona. Destacó que las enseñanzas y libros de crecimiento personal han sido fundamentales para afrontar la notoriedad y las presiones del certamen internacional. La celebración coincide con noticias de una difícil situación para la organización Miss Universo, que anunció el cierre de sus oficinas en la Ciudad de México, debido a ataques considerados motivados por motivos políticos.
En paralelo, el copropietario del certamen, Raúl Rocha Cantú, enfrenta acusaciones desde 2024 por delitos relacionados con tráfico de drogas, armas y combustible robado en territorio mexicano, lo que añade un contexto de controversia y tensión a la institución. La relevancia de este evento radica en la representación de la cultura, la identidad regional y los desafíos institucionales que enfrentan las plataformas de belleza en México, un país con historicidad en corrupción y conflictos sociales que impactan también la percepción internacional de sus certámenes.
