La angustia crece entre los familiares de las víctimas mientras continúa la búsqueda.
En Huelva, España, la familia de Víctor Terán espera noticias tras el trágico descarrilamiento de dos trenes. Víctor, un boliviano de 52 años, viajaba en un Alvia que colisionó con vagones del Iryo. Su cuñada, Yamilei Sevilla, ruega por su regreso y mantiene la esperanza.
Aproximadamente a 140 kilómetros del centro del incidente, en Córdoba, autoridades habilitaron un centro para apoyar a los familiares. Entre ellos, Osiris, la esposa de Víctor, viajará a través de una larga espera por información. La investigación sobre las causas del accidente avanza mientras la angustia persiste.
La búsqueda de los pasajeros desaparecidos se intensifica, y los familiares continúan ofreciendo su ADN para ayudar con la identificación.

