Tegucigalpa, Honduras. – El expresidente Manuel Zelaya ha condenado el asesinato del abogado René Altamirano, describiéndolo como parte de un patrón de violencia política en el país. Zelaya exigió que las autoridades actúen para localizar a los culpables de este crimen.
Zelaya subrayó que el asesinato de Altamirano no es un hecho aislado. Este ataque, según él, busca intimidar y eliminar a aquellos que luchan por la justicia social y los derechos democráticos en Honduras. En sus declaraciones, el expresidente destacó el contexto alarmante de violencia que afecta al país.
“El abogado y compañero de lucha René Altamirano ha sido vilmente asesinado. Este crimen forma parte de un retorno deliberado de la violencia política, del sicariato y del terror”, afirmó Zelaya, reflejando la preocupación por la creciente impunidad en hechos de violencia.
Históricamente, Honduras ha enfrentado desafíos significativos en torno a la violencia política, que ha dejado un saldo elevado de víctimas entre defensores de derechos humanos y activistas sociales. Esto ha generado un clima de miedo que afecta la capacidad de la ciudadanía para expresar sus opiniones libremente.
La exigencia de justicia por parte de Zelaya pone de manifiesto la necesidad urgente de una respuesta contundente por parte de las autoridades. La captura de los responsables del ataque es crucial para restaurar la confianza en el sistema de justicia y garantizar la protección de quienes defienden causas sociales en el país.

