Las autoridades descartan daños en el pavimento y confirman que el accidente fue por impacto a alta velocidad, dejando 10 víctimas fatales.
Este viernes, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México concluyó que la explosión y volcadura de una pipa de gas en la alcaldía de Iztapalapa se originó por la ruptura del casquete del tanque tras un impacto con el pavimento, provocado presumiblemente por exceso de velocidad. Las investigaciones iniciales señalan que el daño en el contenedor ocurrió por un golpe directo contra el suelo y una estructura colindante, lo que facilitó la fuga de gas y su posterior ignición.
Tras realizar análisis periciales, los expertos determinaron que no existen indicios de que baches o daños recientes en el asfalto hayan contribuido al accidente. La evidencia fotográfica y los estudios químico-mecánicos confirman la presencia de residuos de compuestos aromáticos en el área, pero sin efectos relacionados con el estado de la vía. La importancia de estos hallazgos radica en descartar factores externos como deterioros en la vía pública, enfocando la atención en el comportamiento del conductor y las condiciones del vehículo.
En el aspecto humanitario, las autoridades confirmaron que, tras la tragedia, 13 personas perdieron la vida, mientras que 40 permanecen hospitalizadas. Se ha brindado atención integral a las familias afectadas, con apoyo psicológico y asesoría jurídica. Además, se instalaron espacios de descanso y alimentación en hospitales para facilitar la atención a los familiares de las víctimas.
Este incidente evidencia la peligrosidad de la conducción a altas velocidades en zonas urbanas y la necesidad de fortalecer los controles para prevenir tragedias similares en el futuro.
