Modus operandi engañoso y creciente circulación de billetes apócrifos ponen en riesgo a los usuarios en México.
Una tendencia delictiva se ha consolidado en México, donde delincuentes aprovechan distracciones en cajeros automáticos para engañar a usuarios y entregarles billetes falsificados. La operación consiste en aparentar problemas técnicos o solicitar un cambio adicional, momento en el que se intercambia una pieza falsa, dejando a la víctima sin detectarlo hasta después de la transacción. La problemática se agrava por un incremento del 15.1% en la circulación de billetes falsos en el último trimestre de 2024, con más de 72,700 unidades detectadas por el Banco de México. La mayor parte de las falsificaciones corresponden a denominaciones de 500 pesos, seguidas de 200 y 100 pesos, lo que refleja un aumento en la capacidad de los grupos delincuenciales para producir monedas falsas. El amplio uso de cajeros automáticos, que supera las 92,000 unidades en todo el país, incrementa las zonas de riesgo si no se adoptan medidas de seguridad. Expertos recomiendan permanecer alertas y aplicar consejos preventivos, como utilizar cajeros en horario diurno y en sucursales, cubrir el PIN y revisar cuidadosamente los billetes recibidos. La circulación de dinero falso no solo implica pérdidas económicas, sino que también puede derivar en consecuencias legales para quienes lo usan sin saberlo. La colaboración con las instituciones financieras y la concientización de los usuarios son clave para reducir el impacto de estas estafas.
