La crisis política en el Reino Unido se intensifica por el escándalo Epstein, afectando su liderazgo.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, enfrenta una crisis tras la exposición de sus lazos con Jeffrey Epstein. Aunque nunca estuvo involucrado, su liderazgo pende de un hilo debido a la presión pública. En contraste, el expresidente de EE. UU., Donald Trump, cuyo nombre aparece en archivos de Epstein, no enfrenta consecuencias.
Esta situación resalta las diferencias en las respuestas políticas entre ambos países. Las revelaciones sobre el exministro Peter Mandelson, amigo de Epstein, han exacerbado la crisis de Starmer. Mientras tanto, Trump intenta distanciarse del escándalo, pese a que la indignación por los vínculos con Epstein sigue creciendo en el Reino Unido.

